Soltar también es amar: como un árbol suelta sus hojas en otoño
Por Silvina Halkett
Hay algo que tengas que soltar para el inicio de este año?
En el ciclo de la vida, el otoño nos enseña una lección profunda sobre el arte de soltar. Los árboles, con su sabiduría silenciosa, nos muestran cómo dejar ir lo que ya no sirve, permitiendo que nuevas oportunidades florezcan en primavera.
Soltar no siempre es fácil. A menudo, nos aferramos a personas, proyectos o situaciones porque creemos que son parte de nosotros. Pero, paradójicamente, soltar es un acto de amor propio y hacia lo que ya no nos nutre. Es reconocer que la conexión ha cambiado y que ya no hay resonancia allí. Es amor hacia el proyecto o la persona, porque les permitimos seguir su propio camino, libres de ataduras. Es amor hacia nosotros mismos, porque nos liberamos de lo que ya no nos hace crecer. Al soltar, creamos un vacío fértil, un espacio abierto para que algo nuevo y alineado con nuestro ser pueda germinar. Como dice la Gestalt, “el vacío es un espacio lleno de posibilidades”. Reconoce el momento: Identifica qué ya no te nutre. Acepta la transición: Deja que el cambio sea tu aliado. confía en el proceso: Lo que viene es lo que tiene que venir para nuestra evolucion. Soltar es liberarse para crecer. ¿Qué estás listo para dejar ir? 
